Tarde, pero al fin empezamos el blog. Ya hemos ido a Malasia, Tailandia y Vietnam, pero es desde Sri Lanka donde lo creamos.
En Singapur (donde estamos viviendo desde hace ya siete meses) teníamos todo planeado para ir a Tailandia luego de terminar el semestre de nuestros postgrados. Iba a ser el segundo viaje, el primero fue a las playas del sur y ahora nos tocaba Bangkok, pero luego de las protestas en el aeropureto se nos complicó el viaje. A última hora, nos metimos a internet buscando un lugar al que los vuelos fueran baratos y el trámite de la visa no fuese largo (algunos tardan hasta una semana). La respuesta inesperada: Sri Lanka. A pesar de que normalmente los vuelos cuestan cerca de US$ 800 desde Singapur hasta Colombo, encontramos pasajes a $280 por Emiratos, una aerolinea de lo más lujosa. Como la visa se tomaba tres horas en tramitarse, el jueves compramos vuelos para el viernes en la noche y la visa la tramitamos en la mañana.
Camila y Miguel, luego de una dura negociación que involucró schnaps, un psp, un préstamo y unos plazos, fueron convencidos de comprar boletos y venirse con nosotros. Cuando los fuimos a comprar nos enteramos que el valor real de los pasajes era US$ 845, los que compramos Cris y yo eran un error de la página de Emiratos, que tardaron sólo un par de horas en reparar. Camila y Miguel no vinieron por esos precios, pero Cris y yo ya estamos en Kandy, Sri Lanka.
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